
Bajo el título “Més Mar que Terra” (verso del poeta Villangómez) el artista nos ofrece la belleza y el encanto de su tierra: Formentera, una isla perdida en las aguas del Mar Mediterráneo. Su pintura refleja la verdadera esencia de este lugar privilegiado, la inmensidad del mar frente a la pequeñez de la isla, la armonía entre el cielo y el mar. Enric Riera no pinta, él insinúa, aboceta y con gran capacidad de despojamiento va convirtiendo el paisaje, las pequeñas barcas y las iglesias en símbolos.